Gaby Dávila

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Gabriela Dávila

Licenciada en comunicaciones, mercadotecnista y desarrollo humano son sus estudios. Idealista, justiciera, buscadora y obstinada son palabras que la describen. Hobbies además de la Yoga, brindar servicios de terapias alternativas, ya que cuenta con estudios de: Origen Psicológico de las Enfermedades, Terapia Craneo-sacral, Reflexología Facial, Masaje Sueco y Masaje Ayurveda.

Su encuentro con la Yoga surgió aproximadamente hace 12 años en la línea de la GFU. La Bendición de encontrar a su Maestro Espiritual fue un parte aguas en su vida. Literalmente la yoga fue el punto de enlace para todas sus tendencias desequilibradas. Detenerse, mirar hacia dentro, reconocerse, ejercer la voluntad de apoco, tropezar, y volver a tropezar y no desfallecer en el intento, es cosa que se dice fácil. Pero gracias a esta disciplina y la conciencia clara de que durante su práctica en el tapete reconoce como esta su cuerpo, en dónde y cómo esta su mente, sus miedos hacia un intento, estar rígida o demasiado lacia; esto le refleja no más que una analogía de lo que sucede en su vida.

En su inicio la práctica era de Hatha Yoga en las Escuelas de Desarrollo Humano de la GFU, mismo lugar que la capacitó e invitó a impartir clases, tanto en sus instalaciones como a grupos y empresas externas. Posteriormente de manera individual y con los conocimientos de una amiga incursionó al estilo Asthanga Yoga. Pero el momento más crucial e intenso, fue conocer la escuela de Mayra Cadengo, “no he conocido escuela más profesional y CONGRUENTE en el género de la Yoga. Me siento orgullosa y honrada de ser egresada de su Teacher Training de 200 horas y pertenecer a su lista de colaboradores.”

La descripción de su clase es sencilla. Trata de buscar que a través de movimientos o posturas simples el cuerpo realmente trabaje. Los lleva de un yoga suave a un yoga intermedio; permitiendo así que el cuerpo se relaje, pero también se fortalezca. Todo su corazón y sus mejores sentimientos son ingredientes que trata nunca falten y busca que en mayor o menor medida que el estudiante haga contacto con emociones gratas y saludables para el.

Su sueño, que todos puedan tener un acercamiento a la filosofía de la yoga y no solo a una práctica física. “Sé que es labor de muchos y persistencia. Mi promesa, seguir siendo una facilitadora y rociar la semilla de la yoga con cuanta persona coincida con mi vida. PAX.” Comenta.

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